¡Qué curioso!
- Oscura y poco dulce
La miel de brezo es casi negra, con reflejos caoba. Sabe a madera y tierra, con un punto amargo: nada que ver con la miel dulce de toda la vida.
- Gelatina que se vuelve líquida
Es tixotrópica: en reposo cuaja como una gelatina y, al removerla con fuerza, se vuelve líquida otra vez. Una rareza que delata el brezo de verdad.
- Mineral de montaña
Su color tan oscuro viene cargado de minerales como hierro, calcio y magnesio. Por eso siempre se le ha colgado fama de miel que da fuerza.
